
El lobo (canis lupus) es un mamífero del orden de los Carnivoros. Comparte un ancestro común con el perro doméstico (Canis lupus familiaris), como evidencia la secuencia del ADN y los estudios genéticos. Los lobos fueron antaño abundantes y por una serie de razones relacionadas con los humanos, incluyendo el muy extendido hábito de la caza, los lobos habitan únicamente en una muy limitada porción del que antes fue su territorio, aunque está clasificado como una especie poco amenazada.
El lobo, siendo un predador, es una importante parte de los ecosistemas a los que pertenece.
El lobo es un carnívoro depredador que vive fuertemente vinculado a su manada, la cual posee una jerarquía estricta. La mayor parte de su dieta está compuesta por presas cazadas, grandes herbívoros y otros mamíferos de menor porte, como zorros, jabalis, corzos, conejos y liebres, aunque ocasionalmente ingiere restos de animales, y en determinadas estaciones, alimentos de origen vegetal, como frutos silvestres. El lobo ibérico tiene normalmente una camada de entre 5 y 6 cachorros. La loba amamanta a sus cachorros mientras que el macho se encarga de buscar alimento. La monogamia parece estar muy arraigada en los lobos. De hecho, la única pareja que puede tener descendencia en la manada es la dominante. Los demás miembros que quieran reproducirse tendrán que ocupar dicho lugar o abandonar la manada para formar otra independiente.
Dimensiones:
-De hocico a cola: 1 a 1,2 metros
-Altura en cruz: 0,6 a 0,7 metro
Peso:
-El peso varian entre los 30 y 50 Kg aunque se han encontrado ejemplares de hasta 75 Kg. Las hembras tienen unas dimensiones y peso inferiores a los de los machos
Longevidad:
-La edad del lobo en buenas condiciones de supervivencia puede alcanzar los 16 años.
Huellas: 
- Mucho se ha hablado sobre la posibilidad de diferenciar huellas de perro de las de lobo, tras leer mucho y consultar a los mayores expertos en la especie, parece claro que de una sola huella resulta difícil hacerlo, mucho más sencillo si examinamos un grupo de ellas, tales como un rastro.
Resumiendo, la huella de lobo aparece normalmente de forma alargada, compacta y apiñada, de tamaño grande , unos 10 cm. El rastro resulta más sencillo diferenciarlo de un perro, el lobo deja marcado una sucesión lineal de huellas, propia de los animales que se desplazan al trote, el perro es mucho más irregular, rastros deambulantes.
- Los excrementos son grandes, diferenciables de los de perro por su tamaño, presencia de restos de las presas, huesos y pelos de ungulados silvestres, y por su olor fuerte cuando son frescos. La ubicación de los mismos es otro factor a tener en cuenta, el lobo los utiliza como marcaje del territorio depositándolos en sitios visibles, cruces de caminos, cortafuegos, etc.